He tenido este sueño de ser escritora por tanto tiempo, pero el detalle de los sueños es que soñamos con la visión completada, no soñamos con las noches sin dormir, los retos y las veces que fallaremos. Simplemente soñamos con el resultado que deseamos, pero olvidamos que hay pequeños pasos, y pequeñas victorias que tenemos que dar y obtener antes de “llegar.” Creo que no hay ningún lugar al que “llegamos” sino que el camino es su propia recompensa. Honestamente, es perfecto que solo podamos soñar con el resultado, porque si constantemente pensáramos en todo lo que pudiese salir mal, y en las dificultades que tenemos que enfrentar, es muy posible que nos rindamos sin tan siquiera haber comenzado.

El recuerdo más antiguo que tengo de escribir se transporta a cuando tenía como ocho años, y estaba en el apartamento de mi tía en Levittown, escribiendo un poema para un niño que me gustaba. Esa es la primera vez, que yo recuerdo, en la que las palabras se convirtieron en mi método favorito para expresarme. He escrito poemas, canciones, cuentos cortos y publicaciones como esta que estás leyendo. Había tenido un blog anterior a este por algunos años hasta que pasó lo increíble para mi: dejé de escribir. No tenía musa y sentarme a escribir era más una historia de horror que algo que disfrutaba. Cada vez que trataba de escribir redactaba 3 oraciones y lo dejaba ahí, como un documento sin nombre o un pedazo de papel olvidado. Aunque no tenía nada de inspiración nunca dejé de creer que escribir, era para lo que había sido creada, y sabía que era una etapa de mi vida en la cual tenía que caminar y crecer. Esa sequía de palabras en mi vida fue una de esas dificultades en las cuales no piensas cuando estás soñando y atravesarla ha sido una de mis pequeñas victorias. No considero esa etapa de mi vida en la cual no podía escribir como algo malo, al contrario, me hizo crecer en áreas que me complementan como escritora y me trajeron a crear este blog que hoy estás visitando.

Nunca hay un tiempo correcto, según nuestro entendimiento, para hacer las cosas. Siempre hay un tiempo correcto en Dios, pero si tomamos la decisión de hacer algo basado en como nos sentimos, es muy posible que nunca comencemos nada. Así que comencé este blog con un recién nacido, un niño de un año, un trabajo a tiempo completo, siendo parte activa de un ministerio y con unos cuantos proyectos en la mano.  Sin embargo, este es el tiempo de Dios para mi blog, y aquí estoy. Podemos cargar todo el peso que Dios nos ha dado porque decir lo contrario sería atribuir imperfección al único perfecto.

Creo que hoy es el día perfecto para comenzar algo que siempre has querido hacer. El mundo ha sido puesto en pausa, quizás puedes darle “play” a tus sueños. Disfruta el camino sabiendo que habrá piedras en el camino y batallas que pelear. Disfruta el camino sabiendo que habrá días en los que, sin ningún deseo de continuar, deberás empujarte más allá de tus propios límites y no habrá nadie para animarte, excepto tu mismo. Y si somos honestos, habrá más días en los que ejecutarás por disciplina que por inspiración… La vida no es más que un aliento de vida. Disfrútala, busca tu felicidad y escoge el gozo en tu vida, no importa lo que esté pasando a tu alrededor.

Nos vemos en las letras…

Con cariño,

Bianca Paola

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